jueves, 27 de agosto de 2009

¿Ansina o Encina?

Cuando las piedras hablan… los hombres tiemblan
Por: Eva Varona Conde

Hace algunos años, mi hermana me platicó una anécdota:

Cuando ella trabaja en la educación para el adulto, visitaba comunidades marginadas en alguna de ellas, que por desgracia abundan en las zonas circunvecinas de Xalapa, le tocó visitar una secundaria para pedir de favor les prestaran sus aulas para que puedan enseñar a los adultos por las noches.

En fin que mi hermana estaba ahí dialogando con el director de la secu, cuando un profesor con cara de duda se acercó al director y le preguntó:

“Oiga maestro, ¿cómo se dice...ancina o encina?” ….0_0 a lo que el director contestó muy seguro: “PUS ENCINA”…0_o

Así es, aunque cabe aclarar que ninguna de las dos palabras está correcta, lo que más podría sorprender es que fueron los encargados de la educación quienes recurrieron a ese gran resbalón.

Ahora claro, tengo otra anécdota similar que aunar a esto, con la gran equivocación que tuvo la “maestra” Elba Esther, por supuesto somos humanos y nos equivocamos sin embargo yo me pregunto ¿A caso no ha leído los periódicos de los últimos 6 meses que aún contienen información sobre el virus de la Influenza?, aquel director de escuela rural, podría ser la víctima de sus propios maestros ineficientes…podría ser.

¿Quién tiene la culpa, el maestro o el alumno? ¿El sistema?¿La corrupción?...Sí, es triste ver que Veracruz salió con el porcentaje más bajo en la famosa evaluación para plazas de maestros de educación básica, sin embargo no me sorprende.

Yo he sido maestra de nivel superior en el sector particular y siempre vi escasez de profesores que no sólo den el ancho, sino que abracen la profesión; porque como alguien me dijo una vez: puedes ser excelente profesionista, pero no sabes dar clases.

Son increíbles las grandes lagunas, carencias o deficiencias con las que miles de alumnos entran a estudiar una carrera.

Yo misma me vi varias veces obligada a cubrir esas carencias que otros no muy eficientes profesores dejaron…sí, sabía perfectamente que no era mi “área” pero por Dios que era necesario.

A diferencia de muchos colegas, en realidad no me “valía pepino”, a veces me topaba con el típico “total a mi me pagan…”

Creo que mi entusiasmo fue más allá, siempre hablé con la verdad frente a mis alumnos y les tendí las cartas de la realidad de los medios de comunicación en nuestro estado; más aún, siendo testigo de los grandes avances tecnológicos y siendo actora de su uso, siempre me preocupó el hecho de ver que aquello que con esfuerzo aprendían, les sería totalmente obsoleto al salir de la carrera.

No sólo les enseñé lo que en sus programas tenía establecido (claro obsoleto) sino que me aventuré con ellos a mostrarles lo que la era de los medios digitales tenía qué ofrecerles; mis clases fueron siempre lo más cercano a la realidad laboral, aunque todos sabemos que eso no se sabe hasta que realmente se trabaja y se tiene un jefe.

No generalizo con respecto a los maestros, pero si me entristece, no porque serán alumnos mediocres sino porque en el futuro serán deficientes y en la ruina total.¿Qué armas les damos para enfrentarse en el futuro?

Culpables hay muchos y sabemos quiénes son.

Ahora ya no doy clases, por lo menos por ahora.

Sí, es triste pero es más irónico que te digan que no es bueno que les enseñes de más…porque eso no viene en sus programas.

tiempo como maestra me enseño algo…es que, la educación es la que tú quieras y todo eso dependerá de ti, y el resultado ¿adivina qué? También.

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